Des-Esperando en la Frontera: Informe de la situación de desplazamiento forzado de la comunidad Laguna Larga del Petén, Guatemala

INFORME LAGUNA LARGA

Los desplazamientos forzados de comunidades bajo los pretextos de, “protección de la naturaleza” y el “combate al cambio climático”, son la más reciente expresión del despojo de territorios que históricamente han sido resguardados por los pueblos indígenas y campesinos en América Latina.

Foto: Des-esperando en La Frontera, informe Laguna Larga

Tal es el caso de 111 familias de la comunidad de Laguna Larga, ubicada entre la frontera del Petén, Guatemala y Campeche, México quienes el pasado 2 de junio de 2017, fueron desalojados violentamente de su territorio por más de 2 mil elementos del ejército y de la policía nacional civil de Guatemala, viviendo en una situación de extrema crisis humanitaria y violación generalizada de sus derechos humanos.

A seis meses del desalojo forzado, las familias que habitaban el territorio de Laguna Larga desde finales de los 90s, se encuentran refugiadas en la zona fronteriza Guatemala – México, con la intención de hacer corresponsables a ambos países para resolver su situación.

Foto: Des-esperando en La Frontera, informe Laguna Larga

En entrevista con Enrique Vidal Olascoaga de Voces Mesoamericanas, Acción con Pueblos Migrantes, organización integrante de la Mesa Transfronteriza, Migraciones y Género, aseveró que, “un desalojo y desplazamiento forzoso implica una violación múltiple a todos los derechos humanos”. En las personas afectadas, se han presentado problemas respiratorios, del estómago, en la piel y otros impactos, “psicosocialmente vemos impactos muy profundos en la comunidad a nivel de mucho estrés, desesperanza, enojo, depresión, mucha rabia”.

Vidal Olascoaga afirmó que hay un enfoque conservacionista de parte de los gobiernos latinoamericanos donde se busca despojar a las comunidades de sus tierras, negándoles sus derechos, “se les inventan delitos, se les estigmatiza ante los medios de comunicación diciendo que son comunidades invasoras que están participando en la tala de los árboles, que participan en los incendios forestales, que no protegen las áreas naturales protegidas e inclusive, llegan a decir, que están vinculadas con el narcotráfico o sea con crimen organizado”, refiriéndose a todo un aparato de legitimización que busca justificar el despojo que sufren las comunidades de Laguna Larga.

De acuerdo a estimaciones del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, los territorios indígenas tradicionales que abarcan el 22% de la superficie del planeta, coinciden en áreas en las que se encuentra el 80% de la diversidad biológica mundial. La mitad de las zonas protegidas, se ha establecido en tierras ocupadas tradicionalmente por pueblos indígenas.

Fuente: Des-esperando en La Frontera, informe Laguna Larga

Estas cifras evidencian que, por un lado, el desplazamiento forzado de comunidades indígenas-campesinas en áreas naturales, obedece a una reciente tendencia de despojo de bienes naturales por élites económicas, bajo el falso argumento conservacionista y de protección ambiental y, por el otro, que las propias comunidades, en su arraigada identidad originaria y práctica campesina de íntima relación con la tierra, en resguardo milenario de todo tipo de ecosistemas, son los sujetos primordiales para el cuidado, preservación, uso y organización sustentable de estos territorios esenciales para la humanidad y el planeta en sí mismo.

Foto: Des-esperando en La Frontera, informe Laguna Larga

Vidal Olascoaga explicó que la comunidad se trasladó estratégicamente a la línea fronteriza, refiriéndose a que la mitad de las carpas están de lado guatemalteco y la mitad de las carpas están en el lado mexicano, “por lo tanto están los dos gobiernos corresponsales de la integridad, de la vida, de la situación humanitaria de la comunidad”, puntualizó que, el gobierno mexicano y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados detuvieron a los desplazados en la línea fronteriza, no los dejaron pasar, los intimidaron con agentes armados de la policía federal.

Es importante resaltar que diferentes organizaciones de Derechos Humanos de ambos países, lograron conseguir medidas cautelares, en septiembre del presente año, ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos para atender esta situación, sin embargo, sigue existiendo una emergencia de crisis humanitaria y violación de derechos humanos. Vidal Olascoaga puntualizó, “Una medida cautelar te da un reconocimiento internacional de que hay una situación urgente y de emergencia que un gobierno tiene que atender para proteger los derechos humanos de la población, que exigen acciones inmediatas para atender esos derechos”.

Para mayor información visita www.vocesmesoamericanas.org, y consulta el Informe de la Situación de la Comunidad Laguna Larga, Des- Esperando en la Frontera.

Descarga Informe Laguna Larga

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