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Friday 25 September 2020
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En la aprobación de las reformas estructurales, le va la vida al sistema neoliberal mexicano: Díaz Polanco

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Reporte: Adriana Aguilar

El período que va de la salida del gobierno de Felipe Calderón a la entrada en funciones de Enrique Peña Nieto, está caracterizado por la aprobación de reformas estructurales que han trastocado aspectos fundamentales de la vida social, política y económica del país. Héctor Díaz Polanco, profesor investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), realizó un análisis de cuatro de estas reformas: la laboral, la educativa, la hacendaria y la energética. Para el investigador, estas reformas responden a una crisis del sistema neoliberal mexicano que, para su restablecimiento, requiere de cambios sustanciales a partir de dos ejes: la precarización del trabajo y el proceso de acumulación por desposesión.

Reforma Laboral

La reforma laboral, aprobada a fines de 2012, se planteó como dos de sus principales objetivos aumentar las opciones de trabajo (es decir, crear mayor cantidad de plazas) y mejorar las condiciones laborales. El sociólogo y antropólogo destacó que los datos en realidad dan cuenta de que no solo no aumentó el número de plazas, sino que la tasa de desocupación creció de manera extraordinaria.

“Necesitamos en el país alrededor de 1 millón 100 mil puestos de trabajo al año. ¿Qué hemos creado? 300 mil empleos, o sea que, en solo un año, de los nuevos (no estamos hablando de los desempleados, sino de los nuevos que tenían que entrar a trabajar) entran 300 mil, se quedan 800 mil sin empleo, agregándose a los desempleados que estaban en espera de una oportunidad”, refirió el antropólogo.

Añadió que, con la reforma laboral, los patrones recibieron “un buen menú” de posibilidades para hacer contrataciones cada vez menos ventajosas para el trabajador. Además, el sector patronal disminuyó sus responsabilidades en caso de despido.

Reforma Educativa

El 26 de febrero de este año, fueron aprobados cambios a los artículos 3° y 73 constitucionales, modificaciones que dieron origen a 3 leyes reglamentarias: la Ley del Instituto Nacional para la Evaluación Educativa (INEE), la Ley General de Educación y la Ley General del Servicio Profesional Docente. De acuerdo con Díaz Polanco, la reforma obedece a la necesidad de profundizar la precarización y el control del magisterio. No es una reforma educativa, es “una reforma para el sector laboral docente”, mencionó.

Para el profesor, esta reforma crea una especie de “gueto laboral” debido a que se pretenden aplicar al sector magisterial reglas y normas excepcionales, privándoles de los derechos de los demás trabajadores.

Reforma Hacendaria

La reforma hacendaria fue calificada por el investigador como una respuesta política del gobierno de Peña Nieto ante las muestras de descontento social desarrolladas durante los últimos meses, principalmente las expresadas por el magisterio y por quienes se oponen a la reforma energética.

“¿Qué fue lo que pasó? En realidad [la reforma] venía con IVA a alimentos y medicinas y con esto se querían alcanzar tres puntos del Producto Interno Bruto, que son alrededor de 500 mil millones de pesos. Con la miscelánea que está a discusión se recaudarían 240 mil millones, es decir, menos de la mitad que con el aumento del IVA”, comentó Díaz Polanco.

Una de las propuestas de la reforma hacendaria es afectar el Régimen de Consolidación Fiscal que actualmente beneficia a grandes empresas que pagan menos del 10% de impuestos. Para el antropólogo, eso quiere decir que prácticamente no pagan impuestos. “Este es el paraíso para los ricos y el infierno para los pobres en términos fiscales”, declaró.

La reforma hacendaria se va “directamente a la yugular de la clase media del país”: plantea que quienes obtengan más de 500 mil pesos anuales (alrededor de 40 mil pesos mensuales) pasen a pagar del 30 al 32% de impuesto. La reforma hacendaria no contempla el principio de progresividad, es decir, afectar impositivamente de manera equitativa, que paguen más los que más tienen. “Cuando usted tiene un sistema de impuestos que coloca en la misma franja a gente con diferencias tan extraordinarias de ingreso, hay algo que no funciona”, señaló el investigador.

Reforma Energética

De acuerdo con Héctor Díaz Polanco, la reforma energética en discusión forma parte del proceso denominado de acumulación por desposesión, pues quita, despoja, recursos públicos al Estado mexicano para convertirlos en privados sin necesidad de invertir grandes capitales.

“Se trata de convertir riqueza pública en riqueza privada. Si Pemex es una empresa quebrada y con tan pocas perspectivas, ¿por qué están tan interesados en apoderarse de ella? Es una empresa que produce alrededor de 100 mil millones de dólares de ingreso al año. No solo se trata de una empresa que produce una enorme cantidad de recursos, de ingresos en consecuencia, sino que cuesta poquísimo producirla”, mencionó Díaz Polanco y enfatizó: “Lo que quieren las empresas es apoderarse de la renta petrolera”.

A manera de conclusión, el antropólogo dijo: “El modelo neoliberal mexicano está atravesando por una grave crisis cuya única medicina son estas reformas estructurales. Dicho de otra manera, si no pueden imponer estas reformas, el modelo neoliberal mexicano es inviable, se derrumba. Nosotros tenemos que lograr a toda costa pararlas. Le va la vida al sistema mismo; de ese tamaño es lo que está en juego, esa es la responsabilidad que tenemos ahora del lado izquierdo respecto a impedir que esas reformas estructurales se impongan en el país”.