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Tuesday 29 September 2020
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Juzgado indígena de Cuetzalan, un espacio de impartición de justicia náhuatl

El Juzgado Indígena de Cuetzalan, en la Sierra Norte de Puebla, se fundó en el 2002 como un espacio de impartición de justicia en lengua náhuatl y con autoridades tradicionales.

El reconocimiento de los sistemas normativos indígenas cobra mayor interés internacional por el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes, que entró en vigor en 1991. El levantamiento zapatista y la larga historia de lucha de pueblos y organizaciones indígenas, determinó que el Estado mexicano reconociera, aunque de manera limitada, la creación de formas de vida autónomas dentro del territorio y ratificara dicho convenio.

Así pues, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos reconoce el derecho de los pueblos y comunidades indígenas de aplicar sus propios sistemas normativos en la regulación y solución de sus conflictos internos, esto a través de la reforma al artículo 2º constitucional que dio pauta a la generación de reformas en diversos estados de la República. En Puebla, existen cinco Juzgados Indígenas producto de reformas a la Ley Orgánica del Poder Judicial y al Código de Procedimientos Civiles realizadas en 2004, en las que se reconocieron diversos aspectos de los sistemas normativos indígenas.

En Cuetzalan, se encuentra el primero de estos juzgados; si bien llegó a manos del Ayuntamiento Municipal y, por lo tanto, a un juez no indígena ni campesino, organizaciones de la región formaron un Concejo Consultivo como órgano de acompañamiento en el Juzgado como una forma de apropiarse del proceso

Luis Félix, miembro de este Concejo, comenta que los casos más atendidos  son los de violencia contra las mujeres y pensiones alimentarias para los hijos. Todos estos casos se resuelven en lengua náhuatl y por medio de la conciliación, es decir, una negociación donde el juez funge como intermediario y facilitador del diálogo. La conciliación evita que la población indígena de Cuetzalan tenga que acudir ante autoridades mestizas quienes los discriminan por no hablar español.

El juez y el mediador están en constante comunicación con el Ministerio Público y con la Comisión de Derechos Humanos, pues hay casos en los que, como dice Luis Félix, “ya no se meten”, como cuando hay heridas o grandes problemas. Asimismo, trabajan con organizaciones que luchan contra la violencia hacia las mujeres como el refugio “Griselda Tirado”.

A lo largo de estos diez años, el juzgado ha logrado internarse en la dinámica de las localidades indígenas, sin embargo, de acuerdo con Luis Félix,  falta mucho trabajo en materia de impartición de justicia en los pueblos y comunidades indígenas.

Saraí Rivadeneyra Morales

Escucha sobre los juzgados indígenas en Puebla