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Thursday 24 September 2020
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La Eco Encíclica de Francisco «Laudate sí» reivindica a los pueblos de la tierra: Enrique Leff

♦ Enmarca una deuda ecológica que se inicia desde el capitalismo

♦ Cuestiona, por cuál poder creativo apostaría dios, ¿tecnologías poderosas o el de la naturaleza?

♦ Los pueblos indígenas tienen las soluciones, a nuevas formas de habitabilidad en la tierra

♦ Una encíclica para la humanidad, no sólo para católicos

 

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laudate si

La reciente Eco Encíclica titulada Laudate sí del Papa Francisco referente filosófico al manejo de nuestros recursos naturales ha marcado sin lugar a dudas un posicionamiento de gran importancia por parte de la Iglesia Católica ante un hecho actual de gran trascendencia como lo es el medio ambiente. Un documento que además no sólo está dirigido a católico sino, como dice el texto va para cristianos y personas de buena voluntad.

Enrique Leff ambientalista pionero y uno de los principales autores de la teoría y del ambientalismo en México y a nivel internacional, particularmente en América Latina hizo un punteo de los aspectos más relevantes del documento Laudate sí:

¿Cuál sería su aproximación u opinión general sobre esta encíclica?

Lo primero que hay que decir es que es celebratorio que la santa sede después de 43 años de estar debatiendo la crisis ambiental como una crisis humanitaria y planetaria, se posiciona frente a este tema y se posiciona del lado del planeta y de los pobres, es decir de los grupos más desposeídos de la humanidad frente a una problemática donde son los más afectados por la declaración ambiental, es lo principal que hay que destacar en este posicionamiento. Incluirse de esta manera tan importante a un debate cuando las decisiones ya más que urgentes que reclama el planeta y la humanidad para poder dar respuestas más efectivas hacia una sustentabilidad de la vida misma.

Se coloca del lado de los pobres un tema ecológico ¿Qué significa tomar posición de lado de los pobres de parte del Papa Francisco?

Implica reivindicar a los pueblos de la tierra de manera significativa, toma un posicionamiento teórico-conceptual de comprensión de la problemática afirmando claramente que la solución no será técnico-económica, hay que escuchar a todas las partes sobre todo tomar posición junto con las clases desposeídas, con los pobres, con los pueblos de la tierra en el sentido de que todas las decisiones que se vienen adoptando dentro de las sociopolíticas y discursos de desarrollo sostenible siguen siendo decisiones del poder. Se posiciona frente a esa situación de esa condición del poder, que es una condición que sigue desplegando decisiones, acciones, proceso, siguen desposeyendo a los más desposeídos, a los condenados de la tierra. En ese sentido, toma ese posicionamiento, no es un posicionamiento socialmente neutro, al mismo tiempo viniendo el discurso desde la santa sede podríamos decir, que es una del discurso del desarrollo sostenible pero desde esa posición, de compromiso fuertemente social, en este dilema y desafío de la humanidad frente a la degradación de las condiciones de vida misma.

Sobre el tema que aborda el Papa Francisco ¿Hay o no deuda ecológica?

Ojala oigamos más de la elaboración de un discurso propio desde la santa sede, con respecto a la cuestión ecológica y ambiental. Yo diría que se apropia de un debate que se ha seguido en el campo de la ecología política y que lo que ha puesto en el tapete de la discusión y comprensión de la dimensión histórica de esta crisis ambiental que no se trata de una cuestión de distribución económica o de deuda hacia los países pobre en un sentido sincrónico o actual, si no que hay una deuda ecológica.
Una deuda que se inicia desde los albores del capitalismo, de la internacionalización del capital que se ha alimentado de la explotación y apropiación de las riquezas ecológicas y de la creatividad cultural, de la fuerza de trabajo de los pueblos de la tierra para afianzar el poder del capital internacional y eso ha generado una deuda ecológica.

Hay una distribución histórica, diacrónica, muy desigual entre los países del norte que se han apropiado de este potencial ecológico, de los países del sur y el derecho de apropiación cultural, política, económica de los propios países del sur desde sus propias idiosincrasias, desde sus propios imaginarios, sus propias condiciones de un patrimonio territorial, ecológico y cultural, el conectarse en este hasta este punto con el discurso crítico de la ecología política me parece saludable.

Donde se coloca el Papa frente a las nuevas tecnologías, frente a los organismos genéticamente modificados en esta encíclica:
Pone una cierta nota precautoria, es un tema que el mismo confiesa, un poco como un tema controversial, su discurso no deja de tener una cierta ambigüedad en esta cuestión, una invisibilidad, pone de relieve los riesgos desconocidos frente a la intervención tecnológica de la vida, la cuestión transgénica, los efecto nocivos que ha tenido porque genera los nuevos latifundios genéticos, desplazamiento de pequeños productores, de mano de obra que en algún punto reclama la dignidad de trabajo en la persona y esta nueva manifestación de agricultura híper capitalizada que reclama ser ecológica, aunque es sumamente cuestionable desplaza trabajo y mano de obra. En ese sentido pone el acento en los riesgos.

Por otro lado reclama también que es obra divina la creatividad científico-tecnológica desde ese punto de vista no habría manera desde la ética cristiana de poner un freno al potencial de creatividad técnico-científica, es un punto donde quizás el discurso que está tomado de fuentes secundarias, de las manifestaciones que ha tenido en los discursos de los obispos, en la encíclicas anteriores donde sus predecesores han dejado una palabra, un pensamiento sobre la cuestión ambiental, no adquiere un rigor contundente en el sentido de cómo conducir esa creatividad científico-tecnológica y lo que queda es que debe anteponerse la moral, el buen sentido, el sentido de la equidad, del cuidado de la naturaleza sin que haya idea de un principio de poner freno a la intervención de la creatividad sobre la vida.

El discurso queda atrapado en ese relativismos, en esa ambigüedad, un discurso que se pronuncia en el debate entre los ecologistas y quienes propugnan en el desarrollo sin desenfreno del potencial, queda todo en la capacidad de discernir riesgos y de actuar con eficacia hacia el cuidado de los efectos que puede tener este tremendo poder interventor sobre la vida donde lo que queda un poco en el limbo es donde queda la defensa de la creación de la vida, la creación divina, de la naturaleza y en donde queda esta otra ontología que sería la del mundo de la tecnología, de la capacidad de intervención sobre esa dinámica que tiene la vida en la tierra desde su creación hasta estos momentos en los cuales entra en crisis justamente por la intervención de otra racionalidad que no es la ración originaria de la vida, ahí es cuando se juega el dilema ontológico al que nos enfrentamos ante la cuestión ambiental.

Hay aspectos en cuanto a organismos genéticamente transformados en la encíclica sobre sus efectos en la salud, donde no creo que hay duda es en los efectos sociales que marca la encíclica de los transgénicos y dice: una concentración de tierras productivas, la desaparición de los pequeños productores y una tendencia al desarrollo de oligopolios en la producción de granos, creo que ahí no hay ambigüedad.

Eso es lo que claramente dice, lo dice a través de una declaración de los obispos del sur, de Argentina misma porque son los que tienen presente la tragedia de los latifundios genéticos que han ocasionado no nada más las concentraciones de tierra y el desplazamiento de pequeños productores sino el suicidio, algunos casos de los pequeños productores que al vender su pedazo de tierra se quedaron sin tierra, sin empleo, sin medio de subsistencia y llegaron al suicidio, esos efectos perversos de la producción transgénica está claramente asentados en la encíclica, no queda duda.

El tema de las comunidades dice el Papa, estos pueblos no son una minoría sino que deben convertirse en los principales interlocutores ¿Qué lectura le da sobre pueblos indígenas esta encíclica?

Esos párrafos (dos), son fundamentales porque ahí se enlaza con la Cumbre de los Pueblos de la tierra por el cambio climático del 2009 ahí se enlaza para darle la palabra a los pueblos de la tierra, lo que reclama es que la sustentabilidad se va a generar a través de las formas de construcción y reconstrucción de la vida, de los territorios de vida de los pueblos de la tierra, eso es fundamental. Hay otros párrafos que hablan de la necesidad de un dialogo abierto, de todos los actores, de todos los intereses, una postura democrática abierta, lo que asienta con mucha claridad el Papa, no solo es el derecho, sino una convicción de que es de los pueblos de la tierra, de sus saberes, de prácticas donde puede emerger las soluciones, las nuevas formas de habitabilidad de la tierra.

Hay un paralelismo entre cómo ven los pueblos indígenas la tierra y como la ve el papa en esta encíclica: Para los pueblos indígenas la tierra no es un bien económico si no un don de dios.

Se enlaza con estas frases de indio piel roja en ese discurso, dice como podría vender la tierra si la tierra no es propiedad privada, la tierra es de todos, es un bien común que no ha legado la cultura, dios mismo para avistar la tierra en nuestro camino transitorio por la vida pero es un préstamo del medio ambiente, la tierra, los recursos, el planeta lo tenemos prestado por las generaciones futuras, ahí se enlaza positivamente en esos juegos retóricos que ha generado la Comisión del Desarrollo Sustentable o Sostenible que tiene que ver con el poder vivir pero cuidando las condiciones del planeta para las generaciones futuras.

Los republicanos se han defendido en contra de esta encíclica porque dicen que el cambio climático no es generado por el hombre y que el papa es un cura, un señor de la religión que no tiene que ver con la política. Para quien está dirigida esta encíclica:
Lo que diga la derecha republicana, la derecha del mundo y los economistas del mundo van a reaccionar de la misma forma que reaccionaron hace 43 años frente al discurso de los índices del crecimiento, hay una resistencia… ese discurso que ellos creen o quieren creer, es sorprendente la poca inteligencia política al irse de boca y responder tan rápidamente porque si uno lee la Encíclica podría adaptarse a lo que se dice, apropiársela inteligentemente. Sí hay crítica al poder de la tecnología pero también hay puntos en los cuales se matiza esa crítica y acaba siendo menos radical de lo que pueden proponer en el ecologismo radical.

En todo caso es la respuesta que han empezado a dar, efectivamente son las controversias y las disputas que se vienen generando entre el ambientalismo, el ecologismo radical, el economicismo y el tecnologismo cuando surgió este debate desde 1982 o la disputa que se venía generando desde Marx o desde Heidegger cuando plantea la cuestión de la tecnología, esos debates se han seguido y lo que abre la encíclica y me parece maravilloso, reabre el debate que tiene una enorme importancia porque va a reforzar el dialogo critico frente a las decisiones que se tomen, frente a la renovación.

Va desencadenar esta apertura del dialogo crítico que es absolutamente interactivo y esa es la mayor virtud de la encíclica que realmente no está diciendo nada novedosos para los ambientalistas y ecologistas que llevamos diciendo estas cosas por mucho tiempo, pero al mundo a quienes no se habían acercado a leer, a pensar esta problemática que sea la palabra del Papa, una palabra muy modesta y natural con un discurso franco, abierto, sencillo y eso va a llegar a la gente. Está inscrita es para todo el mundo, para la humanidad no es para el mundo cristiano, va a permitir, va abrir un dialogo, una reflexión, un debate donde ya tiene que intervenir toda la humanidad, no es un debate entre economistas de cúpulas y ambientalistas encerrados en el cerco académico si no que lo abre al mundo de la política en general y esa es la mayor virtud.

Finalizó el Dr. Enrique Leff.

Consulta aquí la encíclica «Laudate Sí»




11 thoughts on “La Eco Encíclica de Francisco «Laudate sí» reivindica a los pueblos de la tierra: Enrique Leff

  1. Carola Carbajal

    Gracias por mandar este documento. La encíclica es muy importante y profunda, pero este artículo nos sirve.

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