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Wednesday 30 September 2020
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Los “pocitos” una trampa mortal: obispo Raúl Vera

Al comentar la tragedia en la que siete trabajadores en la explosión de la mina “Pocito de Barroterán” ubicado en Múzquiz, Coahuila, el obispo Raúl Vera López expresó su indignación y exhortó a las autoridades a no permitir la operación de los “pocitos” para la extracción del mineral en la región carbonífera de Coahuila. Los llamados pocitos, son minas con un atraso tecnológico y con pocas medidas de seguridad. Se requieren minas con condiciones que garanticen la seguridad de los mineros, pero en la realidad, no hay una voluntad de la secretaría de Economía ni del Trabajo para impedir que se otorguen permisos para la explotación minera en condiciones de riesgo, esto por los beneficios económicos que obtienen los altos funcionarios del Estado, comentó.

Según cifras oficiales van 80 personas muertas después de los 65 de Pasta de Conchos. Lo más preocupante es la colusión de las autoridades, ya que es sabido que los empresarios pagan al Estado por fuera, por lo que no hay una voluntad de la secretaría de Economía y del Trabajo para impedir se otorguen permisos para la explotación minera en condiciones de riesgo, expresó.

A raíz de la muerte de siete trabajadores en la explosión de la mina “pocito de Barroterán” ubicado en Múzquiz, Coahuila, el pasado miércoles 25 de julio diversas organizaciones han solicitado a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social aplique la ley a los propietarios de dicha mina, la empresa El Progreso, S.A. de C.V., se pide apoye a las familias de los trabajadores fallecidos. Cabe mencionar que la mina pertenece a Federico Quintanilla, ex alcalde priista de El Progreso, uno de los cinco municipios que conforman la región carbonífera de Coahuila.

El “pocito” funcionaba de manera irregular, ya que semanas atrás la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) había ordenado su cierre por las condiciones inseguras en que operaba. Cristina Auerbach, miembro del equipo nacional de pastoral laboral y defensora de las familias de Pasta de Conchos, ofreció detalles que las autoridades se negaron a dar por ejemplo, que el pocito no tenía salida de emergencia ni ventilación lo cual favorece la concentración de gas. Además, confirmó que ninguno de los trabajadores estaba asegurado en el IMSS.

El obispo Raúl Vera López exhortó a las autoridades federales, estatales y municipales no permitir la operación de los “pocitos” sin las medidas de seguridad correspondientes, porque se han constituido en trampas mortales para los mineros. Tenemos una cultura de la impunidad y el caso pasta de conchos se ha convertido en paradigmático, no sólo en cuestión de las minas del carbón, sino de las condiciones laborales de los obreros.

Entrevista: Eugenio Bermejillo

Nota: Iván Fernández

Escucha la entrevista al Obispo Raúl Vera

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