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Saturday 26 September 2020
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Movimiento cooperativo en Tehuacán: un ejemplo de soberanía alimentaria

♦Las comunidades deben aprender a regenerar sus territorios: Raúl Hernández Garciadiego

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museo del agua RHG

Para Raúl Hernández Garciadiego, Director General de Alternativas y Procesos de Participación Social A.C., el año de 1994 estuvo marcado por la crisis económica y el abandono del gasto público para el campo, por lo que al retirarse los apoyos, muchos campesinos se vieron en la necesidad de organizarse para sobrevivir en contextos muy adversos, especialmente en zonas áridas que no se consideraban “potencialmente productivas”. 

En entrevista para Chiapas Expediente Nacional, Raúl Hernández preciso que “lo vivido en 1994 fue una alerta muy fuerte, porque sabíamos que los mecanismos financieros no eran la forma de salir adelante y generar riqueza. Por eso se opto por volver a la producción real, con alimentos nutritivos, y se creó una cadena agroindustrial para generar valor agregado a cosechas de amaranto y de maíz de quienes sembraban en las zonas de la Sierra Madre Oriental y del nudo mixteco”.

Ante este retiro del campo, “se necesitaba generar servicios de financiamiento a campesinos, asistencia técnica y de promoción de su organización. Así todos formaron cooperativas y se unieron en grupo Quali”, explico. 

Raúl Hernández  relató como desde 1995 “presentaba en mis exposiciones públicas una visión del futuro que causaba sorpresa: una cuenca con sus bosques, con biodiversidad, con agua limpia y corriendo, con pueblos limpios y sanos. Se requiere dejar atrás la visión de empresa como un espacio que beneficia solo a los dueños. Hay que dar un salto mental a empresas sociales, colectivas. Entender que para un grupo campesino, su empresa es una cuenca o un territorio”.

De manera sintética, Hernández Garciadiego explicó los beneficios de la recarga de los acuíferos que abastecen a las grandes ciudades, así como la importancia de la flora para evitar erosión del suelo y los deslaves. Además, enfatizó que “no se puede hacer un desarrollo sostenible si no hay colaboración entre quienes viven arriba de las montañas y quienes viven en las ciudades, que deben de ser cada vez mas consientes de los procesos sostenibles que están detrás de los productos que reciben”.

Es por ello que “en Quali hemos trabajado impulsando el museo Agua para siempre, ubicado en la carretera que va de Puebla a Oaxaca, con la intención de compartir esta visión de desarrollo sostenible. Ya se ha capacitado a 150,000 visitantes al museo, además de otras 100,000 personas que se han beneficiado de nuestros cursos y conferencias  a lo largo el país. Eso genera un gran impacto a nivel local y comunitario. Lo que proponemos de fondo es un nuevo modelo de desarrollo”.

Para terminar, el Doctor Hernández Garciadiego anotó que “necesitamos lograr que la población se involucre en la regeneración del medio ambiente. Hace falta vincular sinérgicamente a cada presidencia municipal y estatal, cada universidad y cada aparato de gobierno para que se sumen a impulsar esta nueva forma de desarrollo hacia el futuro”.