Search
Sunday 20 September 2020
  • :
  • :

Se ha democratizado el clientelismo electoral

En las elecciones pasadas se dieron a conocer diferentes casos sobre la coacción y compra de votos por parte del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Este tipo de actos se dieron principalmente en las comunidades rurales, ya que estos tienen una gran debilidad ante quienes ofrecen dadivas o apoyos condicionados debido a su condición, en la mayoría de los casos marginada.

Silvia Gómez Tagle, doctora en antropología, por el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) comentó que en cuestión de medición de la coacción y la compra de votos en las zonas rurales, las encuestas no funcionan, ya que estas poblaciones están acostumbradas a otra forma de dialogo y generalmente dichos instrumentos tienen un sesgo urbano por lo cual no hay datos certeros al respecto. Por lo que se debe buscar otra forma de aproximarse e interpretar las relaciones sociales.

“Aunque la compra del voto se dio prácticamente en todo el país, fue más acentuada en las zonas donde viven los más pobres de México, en especial en el medio rural, operadores del PRI estuvieron visitando las comunidades de esta región, regalando despensas, palas, picos, cava hoyos y materiales a cambio del voto por los candidatos de ese partido” dijo AMLO en su discurso de impugnación de las presidenciales.

Lo que es innegable es la sistematización en la coacción y compra de votos del Partido Revolucionario Institucional, la manera tan efectiva de organizar la movilización para obtener votos a su favor. Gente involucrada en la función pública que participaron en la campaña y se hicieron cargo de presionar a sus subordinados con mucha coordinación. Asimismo no se puede negar que los presupuestos de campaña sobrepasando el tope de lo autorizado por las instituciones, por parte de este partido.

En palabras de la doctora Gómez Tagle “se ha democratizado el clientelismo”, es decir las formas de articular intereses alrededor de un partido político, así como de un líder con capacidad de convocatoria. Uno de los caso más sobresalientes son los lideres que no encuentran resultados satisfactorios en un parido se cambia con toda su clientela a otro, estos son los mecanismos más violentos de coacción ya que por la situación socioeconómica de las comunidades rurales tienen una gran debilidad ante quienes ofrecen algo a cambio del voto.

Eugenio Bermejillo

Escuche la entrevista