Víctor Suárez de ANEC habla sobre el impacto que tendrá el TPP en el sector agropecuario mexicano

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En relación con el Tratado Transpacífico, que se ha desarrollado en secreto para la sociedad y sus diversos sectores productivos, Víctor Suárez habló sobre los efectos y amenazas en el sector agropecuario y el contexto político.

 

A continuación la entrevista con Víctor Suárez:

 

Chiapas Expediente Nacional:

 

¿Cuáles serían los efectos más importantes de que se aplicara lo que sabemos del TTP?

 

Víctor Suárez:

 

Lo primero que tenemos que resaltar es que se trata de una negociación secreta del gobierno mexicano con los gobiernos de los países firmantes de este Tratado Transpacífico y que se ha desarrollado a lo largo  de los últimos cuatro o cinco años a espaldas de la sociedad mexicana, y que eso te muestra que lo que se negocia es algo en contra de los intereses del pueblo mexicano, por lo cual, al día de hoy aún no conocemos los textos de este tratado. Sin embargo, (…) sabemos algunas informaciones y tenemos una estimación de los impactos del TTP hacia el campo mexicano.

 

En segundo lugar, quiero decir que es impresionante cómo después de veintiún años de fracaso del TLCAN, el gobierno mexicano no aprende la lección y es obligado por Estados Unidos a suscribir este Tratado Transpacífico. Este Tratado se suscribe como parte de una estrategia de Estados Unidos contra China, con Canadá, Chile, Colombia, Perú, Japón, Estados Unidos, Vietnam, Australia, Nueva Zelanda, Brunei y Singapur. En realidad, para México no es muy interesante puesto que nosotros ya tenemos tratados de libre comercio con la mayoría de esos países, incluyendo un acuerdo de asociación económica con Japón. De tal manera que los nuevos países con los cuales tendríamos una “ventaja comercial” sería con Vietnam, Australia, Nueva Zelanda, Brunei y Singapur. Entonces, en realidad es con estos países donde tenemos las máximas amenazas hacia el campo mexicano, ya que las grandes agresiones y daños hacia el campo mexicano ya los hemos tenido con veintiún años de Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá.

 

Nosotros vamos a tener, con este tratado de libre comercio y de libre inversión, de protección de la propiedad intelectual, con estos países, la amenaza de las importaciones de café y arroz provenientes de Vietnam. Vietnam es uno de los principales productores de café robusta en el mundo. A Nestlé el monopolio del café le interesa mucho tener libre importación de café robusta en México, para su mayor planta de industrialización en América Latina, que está aquí. El café robusta es un café de menor calidad que el café arábica y de menor precio.

 

Esta libre importación de café de Vietnam afectaría gravemente a los cafeticultores mexicanos y haría que México dejara de ser un país productor de café de alta calidad, para formarse en un importador de café robusta. Y también, aprovechando el gran problema de la roya naranja del café en México, se está promoviendo también la sustitución al café robusta. Entonces esa es una primer amenaza para 400,000 pequeños cafeticultores, principalmente indígenas, de los estados de Chiapas, Oaxaca, Puebla y Veracruz.

 

Así mismo, tenemos la amenaza de las importaciones de arroz de Vietnam, que prácticamente terminaría de acabar con la producción de arroz en México y nos convertiríamos en 100% importadores de arroz.

 

Por otro lado tenemos Australia, productor de productos cárnicos y de azúcar. Entonces tendríamos una gran amenaza con las importaciones de esos productos a nuestro país, procedentes de Australia. Con esto tendríamos una amenaza doble, puesto que hoy, con diversos tratados de libre comercio con América del Sur y Centroamérica, estamos teniendo libre importación de azúcar. Por ejemplo, de Guatemala hacia México. Estamos afectando al sector azucarero nacional.

 

Nueva Zelanda es un gran productor de lácteos y de manzana. Con decir que los productores de lácteos de Canadá y Estados Unidos se han opuesto ferozmente al TTP por el peligro de las importaciones de productos lácteos de Nueva Zelanda. También, Nueva Zelanda es un gran productor de manzana, lo cual significa una grave amenaza al sector manzanero de nuestro país, que de por sí ha estado sumamente afectado por las importaciones de manzana de Washington y de Chile.

 

De tal manera que con este Tratado Transpacífico TTP tendríamos, digamos,  el “acta de defunción” para el sector agropecuario mexicano. Y el país se trasladaría totalmente hacia una dependencia alimentaria y significaría más desempleo para los productores en el campo, más pobreza, más migración, más deterioro de la cohesión social en el campo y una gran vulnerabilidad a la población nacional, en materia de seguridad alimentaria y nutricional.

 

El gobierno mexicano, en voz del Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, ha dicho que negociaron grandes protecciones y salvaguardas al sector agropecuario mexicano, como lo son establecer cuotas de importación, estacionalidad en la importación y plazos de desgravación de diez años.

 

Nosotros ya sabemos, por la experiencia del TLCAN, que estas cuotas y plazos de desgravación no se han cumplido, no sirven para proteger verdaderamente al sector primario de la economía nacional y por lo tanto, solamente son un mecanismo para tratar de convencer a la opinión pública y al sector productivo del campo y a los senadores de la República, de que se salvaguardaron los intereses de la agricultura mexicana.

 

Es algo muy lesivo, tan lesivo que lo tuvieron que mantener en secreto, es un asunto tan lesivo que ya no se atreven  a llamarle Tratado de Libre Comercio Transpacífico sino quieren cambiarle de nombre porque ese nombre está totalmente desgastado por los fracasos para las economías de nuestros pueblos. Y ahora le llaman Acuerdo Transpacífico de Asociación Económica. Es algo que nosotros debemos rechazar rotundamente.

 

Nos quieren vender de nueva cuenta el Tratado Transpacífico como si fuera el pase al “primer mundo”. Creen que no tenemos memoria de cuando Carlos Salinas de Gortari anunció que se firmaba el Tratado de Libre Comercio para que México pasara del “tercer mundo” al “primer mundo”; y los hechos han demostrado que en realidad no pasamos al “primer mundo” sino del “tercer mundo” pasamos al cuarto mundo. Y ahora, con el Tratado Transpacífico, y en alusión al Día de Muertos, en realidad pasaremos del cuarto mundo al inframundo si permitimos que el Senado apruebe esta negociación secreta y contra los intereses nacionales, que hizo el gobierno de Peña Nieto al firmar el Tratado Transpacífico el pasado 5 de octubre en Atlanta, Georgia (EEUU).

 

Nosotros demandamos tres cosas en lo inmediato. Uno, que liberen el documento del TTP que firmó el Secretario de Economía Ildefonso Guajardo; dos, que se lleve a cabo una consulta amplia entre el sector productivo nacional y la sociedad mexicana; tres, que se lleve a una consulta popular para que el pueblo mexicano sea el que decida si o no debe firmarse ese Tratado Transpacífico. Y después, emplazamos también a un diálogo público, a un debate público, al Secretario de Economía, puesto que no podemos permitir que nos vuelvan a vender promesas incumplidas como las vendió Salinas de Gortari en el TLCAN. Transcurridos veintiún años nos hemos dado cuenta y nos hemos confirmado, una y otra vez, el fracaso para el sector productivo agropecuario y en general para la economía nacional; y solamente el beneficio para las grandes corporaciones transnacionales, para los intereses hegemónicos de Estados Unidos.

 

Chiapas Expediente Nacional:

 

Parece que este acuerdo está generando en muchos países una reacción fuerte, que incluso Hillary Clinton se distanció, de parte de Obama, frente a este tratado. ¿Hay posibilidades reales de que se tumbe este tratado?

 

Víctor Suárez:

 

Bueno, las posibilidades están en el Congreso de los Estados Unidos, Obama está de acuerdo con el TTP pero el Congreso de los EEUU va a encontrar problemas porque EEUU está en un año electoral. En un año electoral es difícil que el Congreso pueda aprobar un tratado de tal magnitud. El sector demócrata, en voz de Bernie Sanders y Hillary Clinton, los dos principales contendientes de ese partido, han expresado abiertamente su rechazo al TTP; un sector importante de los republicanos también lo ha hecho. De tal manera que si Obama no logra pasar al Congreso la aprobación en los próximos noventa días, es difícil que en el curso del próximo año el Congreso de los EEUU lo apruebe. Entonces esto tendrá que eventualmente extenderse al año 2017 y no sabemos cuáles sean los resultados de las elecciones presidenciales de noviembre de 2016 en EEUU.

 

En el caso de Canadá, ha ganado recientemente la elección el Primer Ministro Justin Trudeau del partido liberal, con una clara oposición al Primer Ministro Harper, que ha sido un Pro Tratado de Libre Comercio como los presidentes mexicanos, sin matiz o consideración a los intereses nacionales sino sólo en función de las grandes transnacionales y de la estrategia geoeconómica y geopolítica de EEUU. Ya perdió Harper, está Trudeau y vamos a ver si es capaz de expresar en los hechos sus compromisos de campaña en contra del TTP.

 

Así que, por el lado de México, el Senado de la República, dominado por el PRI y por el PAN, aprobarán a ojos cerrados sin conocer el texto del Tratado Transpacífico, todo lo que lo manden lo va a aprobar un Senado a modo y bajo el control del presidente Peña Nieto. Así que vemos que la oposición principal está en el Congreso de los EEUU pero nosotros en México tenemos una tarea que hacer: este tratado de libre comercio es más dañino y más lesivo aún que el TLCAN. No solamente afecta al sector agropecuario, como lo comentamos, sino también al sector salud, al derecho a la salud de los mexicanos, al darle más prerrogativas y privilegios a la industria farmacéutica, extendiendo los periodos de vigencia de las patentes de los medicamentos y limitando la producción de medicamentos genéricos de más bajo costo.

 

Y también, entre otros elementos dañinos, establece una restricción a la circulación de información y medios informativos y educativos en la Red, para disque proteger la propiedad intelectual de los autores. Pero en realidad es otro mecanismo de restricción de la Libertad de Expresión, la Libertad de Información en las redes, que pretenden imponer las corporaciones y los gobiernos de los EEUU.

 

Por otro lado establece que los gobiernos nacionales no podrán establecer su soberanía en las controversias que se pudieran establecer con las corporaciones y que se tendrán que acoger a tribunales del orden administrativo privado con sede en Nueva York.

 

Chiapas Expediente Nacional:

 

Hablas de sacar del secreto el documento del TTP y que se busca realizar una consulta amplia, popular, además de un debate público. El Secretario Ildefonso Guajardo ha dicho que: “No hay ningún temor al debate público sobre las conclusiones alcanzadas en el Acuerdo de Asociación Transpacífico.”

 

Víctor Suárez:

 

 

Aquí lo que nosotros haríamos es tomarles la palabra una vez que suelten el documento, lo hagan público. Dos, que se emprenda una campaña de consulta, información y difusión amplia, todos los sectores productivos y sociales del país; y emplazamos a Ildefonso Guajardo a un debate público. Y si tu espacio está disponible pues que sea en tu espacio donde se inicie el debate público con Ildefonso Guajardo, que ha negociado en secreto a espaldas de la gente, este tratado que es igual o peor de lesivo que el TLCAN.

 

Así que nosotros llamamos a todos los sectores sociales y productivos del país a hacer una plataforma común de lucha y oposición al TPP. Ya no podemos ser engañados con las promesas de un nuevo tratado que nos va a llevar al primer mundo “ahora sí”, después de las promesas incumplidas por el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que solamente han servido para promover la desigualdad en nuestro país, el estancamiento económico, el desempleo, el deterioro de los salarios y de los ingresos de los campesinos. Y que nuestro país esté postrado en todos los órdenes económicos y sociales.

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